Las microcredenciales abren nuevos caminos para la formación universitaria
Académicos de la Argentina, Ecuador y España intercambiaron experiencias sobre estas certificaciones y debatieron su potencial para responder a nuevas necesidades educativas y laborales.
25-09-2026
¿Cómo pueden las universidades reconocer aprendizajes y competencias mediante propuestas más flexibles y articuladas con distintos sectores de la sociedad? Este interrogante atravesó las Jornadas de Encuentro de Intercambio de Experiencias Institucionales sobre Gestión de Microcredenciales, realizadas en la UNTREF en el marco de MicrocRed, proyecto de cooperación triangular entre España, Argentina y Ecuador, financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID).
Las microcredenciales son certificaciones breves, generalmente digitales, que acreditan la adquisición de habilidades, conocimientos o competencias específicas. A diferencia de los títulos tradicionales, permiten reconocer aprendizajes concretos mediante trayectos más flexibles y de menor duración. En un escenario atravesado por la transformación tecnológica y la necesidad de actualización permanente, pueden ampliar las oportunidades de formación, reconocer diferentes recorridos educativos y aportar nuevas herramientas para la inserción laboral.
Su desarrollo se vincula, además, con un debate más amplio sobre la transformación de la educación superior. Los cambios en el mundo del trabajo, la aceleración en la producción de conocimientos y la aparición de nuevas necesidades formativas plantean a las universidades el desafío de revisar estructuras y modalidades que requieren tiempos prolongados para modificarse. En ese contexto, las microcredenciales permiten incorporar propuestas más ágiles, reconocer aprendizajes adquiridos dentro y fuera del sistema universitario y acompañar la formación a lo largo de la vida.
La apertura del evento contó con la participación del rector emérito Aníbal Jozami; el presidente del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y rector de la Universidad Nacional de Rosario Franco Bartolacci; el rector de la Universidad FASTA Juan Carlos Mena, en representación del Consejo de Rectores de Universidades Privadas (CRUP); el director nacional de Gestión Universitaria Matías Zubiría y el consejero de Educación, Formación Profesional y Deportes de la Embajada de España en Argentina Roberto Taboada Puig. También se presentó un mensaje del director nacional de Cooperación Internacional de la Cancillería Argentina Mateo Estrémé.
Durante la presentación, Jozami relacionó el proyecto con la concepción que acompañó a la UNTREF desde sus comienzos: pensar una universidad capaz de vincularse estrechamente con la sociedad y de desarrollar propuestas diferentes para públicos diversos. En ese sentido, sostuvo que las microcredenciales representan un avance tanto para el rol de las instituciones universitarias como para su relación con la comunidad.
El rector emérito destacó especialmente las posibilidades que estas certificaciones pueden ofrecer a estudiantes que, por diferentes motivos, no completan una carrera universitaria. Según explicó, permitirían acreditar los avances realizados durante una trayectoria formativa y convertirlos en antecedentes que puedan resultar útiles, entre otras cosas, para la inserción laboral.
Por su parte, Bartolacci planteó la necesidad de recuperar una agenda de transformación de la educación superior y habló de impulsar una suerte de “segunda reforma universitaria”. Para el presidente del CIN, uno de los principales desafíos consiste en revisar de manera permanente las prácticas y estructuras de las instituciones para responder a un escenario que cambia con una velocidad mayor que la de los propios procesos universitarios.
En esa línea, advirtió sobre los tiempos que demandan algunas transformaciones y puso como ejemplos las modificaciones de los planes de estudio y la implementación de sistemas de créditos. También señaló que las estructuras administrativas y normativas deben acompañar la flexibilidad que requiere el escenario actual. “Casi que cuando nosotros terminamos de discutir una cosa, en el medio ya cambió todo”, sintetizó.
Mena, por su parte, abordó las microcredenciales desde las transformaciones que atraviesan el conocimiento y el perfil de quienes recurren a la universidad. El rector de FASTA señaló que los saberes se modifican cada vez más rápidamente y que esta situación obliga a fortalecer una concepción de la educación que acompañe a las personas a lo largo de toda su vida.
Otro de los ejes estuvo puesto en la construcción de un marco común para el desarrollo de estas certificaciones en el país. Zubiría destacó la necesidad de avanzar en estudios que permitan elaborar una normativa general para que las microcredenciales puedan ser reconocidas, acumuladas y registradas.
A su vez, desde la representación española, Taboada Puig destacó el valor de la cooperación internacional y del intercambio de conocimientos para construir respuestas compartidas frente a los cambios educativos y laborales. Así, señaló que las propuestas de formación flexibles deben estar acompañadas por criterios de “calidad, transparencia, reconocimiento y confianza”.
Las jornadas tuvieron como temáticas principales las referentes a la identificación de nuevas necesidades formativas, los mecanismos institucionales para desarrollar estas propuestas y la articulación con actores externos como empresas, cámaras, sindicatos y organizaciones sociales.
La iniciativa formó parte de MicrocRed, un proyecto de cooperación triangular entre España, Argentina y Ecuador que busca contribuir al desarrollo de las microcredenciales y fortalecer la articulación entre la educación superior y las nuevas demandas sociales y productivas.

